martes, agosto 01, 2006

ETICA Y VEGETARIANISMO





Muchas personas consideran las razones éticas como las más importantes de todas para volverse vegetariano. En un ensayo titulado Acerca de comer carne, el autor romano Plutarco escribió: «¿Puedes realmente preguntar por qué razón Pitágoras se abstenía de comer carne? Por mi parte más bien me asombro y me pregunto por qué gran accidente y en qué estado mental el primer hombre utilizó su boca para desgarrar y llevó sus labios a la carne de una criatura muerta, tendió su mesa con cuerpos muertos y pálidos y se aventuró a llamar alimento y nutrición a esos seres que en un momento se alegraron, lloraron, se movieron y vivieron... ¿Cómo pudieron sus ojos soportar la matanza cuando sus gargantas eran cortadas y sus miembros descuartizados? ¿Cómo pudo su nariz soportar esos olores? ¿Cómo es que esa contaminación no tornó su gusto y pudo beber jugos y cerúmenes de heridas mortales?... Ciertamente que no comemos leones o lobos por autodefensa, por el contrario matamos criaturas dóciles que ni siquiera tienen dientes para dañarnos. Por un poco de carne les privamos del sol, la luz y de la duración de la vida a la cual tienen derecho». Luego el desafío: «Si dices que has sido hecho para comer carne, entonces mata con tu propio esfuerzo lo que quieras comer, hazlo sin ayuda de armas ni cuchillos». El biógrafo Diógenes nos dice que Pitágoras comía pan y miel en la mañana y vegetales en la tarde. Él a veces pagaba a los pescadores para que devolvieran los peces al mar, y una vez dijo:
«Oh compañeros, no den a sus cuerpos comida pecaminosa. Tenemos maíz, manzanas y uvas que doblan las ramas con su peso. Existen hierbas dulces y vegetales que pueden ser cocinados y suavizados con el fuego, y a ustedes no se les raciona ni la leche ni la miel. La Tierra nos da una inmensa cantidad de riquezas de inocentes alimentos y nos ofrece banquetes que no involucran derramamientos de sangre ni matanzas. Sólo las bestias satisfacen su hambre con carne, y ni siquiera todas ellas».
El famoso autor ruso Leon Tolstoy escribió que, por matar animales para alimentarse, «el hombre suprime innecesariamente su capacidad espiritual más grande, aquella de simpatía y piedad hacia las criaturas vivas como él mismo, y por violar sus propios sentimientos se vuelve cruel». Él también advirtió: «Mientras nuestros cuerpos sean las tumbas vivientes de animales asesinados, ¿cómo podemos esperar alguna condición ideal en la Tierra?».
Cuando perdemos el respeto por la vida animal, también lo perdemos por la vida humana. Veintiséis siglos atrás, Pitágoras dijo: «Aquellos que matan animales para comer su carne tienden a masacrarse entre sí». Nos sentimos temerosos de las bombas y de los misiles, pero podemos cerrar nuestros al ojos dolor y al temor que nosotros mismos creamos por matar 15 mil millones de animales por año. ¿Podemos negar que esta brutalidad nos hace a nosotros más brutales también?
Leonardo da Vinci escribió: «Realmente el hombre es el rey de las bestias, porque su brutalidad excede la de ellas. Vivimos de la muerte de otros, somos como cementerios andantes. Llegará un momento en que el hombre verá el asesinato de los animales como ahora él ve el asesinato de los hombres».
Mahatma Gandhi dijo que: «La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la manera en que ellos tratan a sus animales. Yo siento que el progreso espiritual requiere que en algún momento dejemos de matar a nuestras criaturas hermanas para la satisfacción de nuestros deseos corporales».
En realidad muy poca gente establece una relación consciente entre el matadero y la carne que llega a su mesa. La verdad es tan desagradable que todos prefieren cubrirla o ignorarla. Los mataderos son visiones del infierno; los animales gritan y son golpeados con martillos, shocks eléctricos o muertos a balazos. Luego son colgados y transportados a través de fábricas de muerte mecanizadas.
George Bernard Shaw se volvió vegetariano a los 25 años, una vez le preguntaron qué hacía para volverse tan juvenil y él respondió: «Yo aparento la edad que tengo, son los otros que se ven más viejos, pero ¿qué se puede esperar de gente que se alimenta de cadáveres?».
Muchas veces la simple mención del vegetarianismo trae la pregunta: ¿Y qué acerca de las proteínas? A ésta, el vegetarianismo puede bien responder ¿y qué de los elefantes? ¿Y los rinocerontes? ¿Y los toros? La idea de que la carne tiene el monopolio de la proteína y de que se requiere gran cantidad de proteína para la energía y la fuerza son ambos un mito.
Mientras son digeridas, las proteínas se desdoblan en sus aminoácidos constituyentes, los cuales son usados por el cuerpo para el crecimiento y reemplazo de tejidos. Todos los aminoácidos esenciales existen en abundancia en alimentos sin carne. Los productos de la leche, granos y cereales, legumbres y nueces son todas fuentes concentradas de proteína. El queso, el maní y la lenteja, por ejemplo, contienen más proteínas por onza que la hamburguesa, el cerdo o el asado. El exceso de proteína, a su vez acusa pérdida de fuerza y acumulación de desperdicios nitrogenados que causan problemas a los riñones. Numerosos estudios han mostrado que una dieta vegetariana apropiada provee más energía nutricional que la carne.
Comparaciones fisiológicas
Con este estudio comparativo, el sentido común nos dice que el alimento
de carne no es el más apropiado para el ser humano.


CARNIVORO
Tiene garras.
Sin poros en la piel, suda por la lengua para refrescar el cuerpo.
Caninos afilados y puntiagudos para desgarrar la carne.
Pequeñas glándulas salivales (no necesarios para pre-digerir granos y frutas).
Saliva ácida; sin encimas ptialinas para pre-digerir granos.
Sin molares posteriores planos para pulverizar el alimento.
Bastante ácidos hidroclorídricos en el estómago para digerir aun músculos de animal, huesos, etc.
Tracto intestinal sólo 3 veces la longitud del cuerpo, para que la carne descompuesta pueda salir rápidamente de éste.

HERBIVORO
No tiene garras
Suda a través de millones de poros en la piel.
Caninos sin filo ni puntiagudos.
Glándulas salivales bien desarrolladas necesarias para pre-digerir granos y frutas.
Saliva alcalina; mucha ptialina para pre-digerir granos y frutas.
Molares posteriores planos para pulverizar el alimento.
Ácido del estómago 10 veces menos fuerte que los carnívoros.
Tracto intestinal 6 veces la longitud del cuerpo, las frutas no se descomponen tan rápido, así que pueden pasar lentamente por el cuerpo.

SER HUMANO
No tiene garras
Suda a través de millones de poros en la piel.
Caninos sin filo ni puntiagudos.
Glándulas salivales bien desarrolladas necesarias para pre-digerir granos y frutas.
Saliva alcalina; mucha ptialina para pre-digerir granos y frutas.
Molares posteriores planos para pulverizar el alimento.
Ácido del estómago 10 veces menos fuerte que los carnívoros.
Tracto intestinal 6 veces la longitud del cuerpo, las frutas no se descomponen tan rápido, así que pueden pasar lentamente por el cuerpo.
Piénsalo...

1 comentario:

sebaxxxtian dijo...

esta buena tu bitacora